Insolidarios con las personas más solidarias
De momento la llamaré empresa X porqué además de que su nombre os dirá bien poca cosa a todos, no sé si finalmente podría contar con el apoyo, caso de tener que afrontar una demanda, de las personas que han trabajado y de las que están trabajando actualmente, peró que marcharán bien pronto.
De lo que estoy seguro es que si nombro las ONG,s que subcontratan a esta empresa con la finalidad de que capten socios, donativos o pedir aumento de cuotas a los socios, más de la mitad os resultarían muy familiares. Aún considerando lícito que ciertas ONG,s utilicen el sistema de recordar a sus socios y donantes que está lleno de causas humanitarias con las qué colaborar, no estoy de acuerdo con la manera de proceder de esta empresa por lo que respecta al trato con los teleoperadores que tiene en nómina, la metodología de trabajo y los argumentos que invita a utilizar a los trabajadores para conseguir que los socios, donantes y posibles socios o donantes realicen sus aportaciones. Y lo peor de todo, que los trabajadores no puedan tener en consideración lo que escuchen desde el otro lado de la linea telefónica.
X es una empresa que trabaja por los objectivos que les marca las ONG,s a las que sirven, y es necesario llegar a los objetivos al precio que sea. Y ahora paso a nombraros el precio que hay que pagar para conseguir estos objetivos. Antes que nada, contratar a los trabajadores como auxiliares administrativos aunque harán de teleoperadores, telemarketing para ser más justos. Esto representa tener que trabajar sin disfrutar cada hora de los descansos obligatorios que cita el convenio de teleoperadores. Una vez que el trabajador pasa de este requisito, ya que lo que quiere es trabajar sin importarle los descansos, pasa por una fase de concienciación que consiste en que las ONG,s lo mentalicen de lo necesario que es su trabajo para el buen funcionamiento de la organización, mediante videos y material que cuidan de proporcionar en sus visitas periódicas. La empresa X también se cuida de que los responsables de departamento mentalicen a los teleoperadores con el fin de que consigan el máximo rendimiento posible a su gestión telefónica.
En el tiempo que he estado en la empresa me he hartado de escuchar a algunos de los responsables decir que no hiciéramos caso de las excusas que nos dieran las personas a las que llamábamos, nosotros no sabíamos si nos mentían cuando nos decían que estaban en paro, vivían de una pensión, etc., era necesario sacarles el aumento de cuota o el más pequeño donativo. En defitinitiva, debíamos exprimir a aquella persona que de por sí ya era solidaria, porqué estaba pagando su cuota voluntaria. Y la que no era socia, había que intentar que se diera de alta o aportara su donativo utilizando los argumentos más estremecedores posibles. No podíamos referirnos a los niños que pasaban hambre o sufrían enfermedades con el calificativo de pobres, pero era imprescindible sensibilizar a la persona del otro lado del teléfono recordándole la cifra de niños que mueren cada minuto a casua del hambre o la malaria.
Particularmente me duró tres semanas la ilusión por el trabajo, me duró solo tres semanas el creerme que estaba haciendo una labor humanitaria. Para mi, todo se vino abajo el día que le tuve que pedir el aumento de un euro de su cuota de socia a una mujer pensionista y viuda, que tenía 82 años, y que además aceptó el aumento. Tardé cerca de un cuarto de hora en reaccionar después de despedir la llamada. ¿Qué había hecho?, no me lo podía creer, había convencido a aquella mujer que con un euro estaba colaborando para una buena causa. Una mujer pensionista y viuda. Me quedaba el consuelo de pensar lo que me decían mis superiores para mentalizarme, igual era mentira que tuviera 82 años, como también podía ser que no fuera ni viuda ni pensionista.
Por suerte fue la última vez que forcé a nadie a hacer un aumento o donativo. Por suerte, y por no apretar a las personas que me decían que estaban cobrando la prestación o el subsidio de paro, cobraban una pensión o habían enviudado, me han despedido al poco tiempo de no cubrir los objetivos. El despido lo disfrazan los responsables de la empresa X diciéndote que "has acabo tu contrato de obras y servicios por fin de campaña", cuando lo cierto es que otros compañeros continuan con la misma campaña.
Antes que yo, otros trabajadores "han acabado el contrato de obras y servicios" y a otros se les acabará en pocos días. Lo más curioso es que alguno de estos trabajadores estaban en un rendimiento por encima de lo esperado. La sala de entrevistas de trabajo es, no obstante, un no parar de personas que pasan por allí con la ilusión de trabajar por un hecho humanitario, decididos a colaborar por una causa justa, sólo que no podrán poner toda la humanidad que les brote de su interior, porqué en el caso de que la pongan llegará un viernes en que media hora antes de acabar su jornada le llamarán a la salita donde un día le dijeron que trabajaría para causas humanitarias y dándole las gracias le dirán que "se ha acabado su contrato de obras y servicios".
El caso más bestia que he vivido en la empresa, por lo que respecta a un "acabamiento de contrato" fue el de una chica que llevaba todo el viernes con afonía, podía tomarse un máximo de diez pastillas de un medicamento para protegerse la voz y a media tarde llevaba ya ocho para poder ser oida al hablar por teléfono. Alguno de los responsables del departamento la estaba escuchando y sabia de los esfuerzos que estaba haciendo para llevar adelante su trabajo -la chica llevaba dos semanas en la empresa y aún estaba convencida de que colaboraba a una labor humanitaria-, y en ningún momento le dijeron que marchara a casa, que así no podía trabajar, y más, cuando sabían que se le "acababa el contrato de obras y servicios", que a las ocho de la tarde le darían el cheque, firmaría los papeles y, ahora sí, para casa.
Existen otros casos que son también merecedores de queja, aunque considero que ninguno como este. Uno de los teleoperadores lleva más de un mes sin la persiana que le ha de proteger del sol que le da de pleno por la tarde y que le obliga a sudar, sin quererlo, durante más de tres horas. El comedor se encuenta ubicado en una de las salas de trabajo y el microondas y la nevera están dentro del aseo. Es corriente estar trabajando oliendo al pescado o tomate frito que los demás están degustando a tres metros de ti.
La dirección de la empresa X sabe que de cada diez personas que entrevistan, cinco o seis rendirán mientras les dure la ilusión, otros se quemarán a los dos días y se irán por su propia iniciativa, y uno se quedará por qué lo que quiere es trabajar e intentará no creer lo que escuche del otro lado del teléfono -tan solo oirá lo que dice, ni siquiera le escuchará-, tal como le mentalizarán los responsables del departamento.
Josep Aguilar
Vice-presidente de una asociación sin ánimo de lucro del sector socio-sanitario y vocal de la junta de un casal de barrio especializado en acoger asociaciones de personas con discapacidad, de niños y adolescentes en riesgo de exclusión social y de integración de culturas de paises latinoamericanos.

Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada